martes, 14 de junio de 2011

NO PIERDAS LA ESPERANZA

En Hechos capitulo 27 y vers. 20 dice: “Como no aparecían ni el sol ni las estrellas por muchos días y nos sobrevenía una tempestad no pequeña, íbamos perdiendo ya toda esperanza de salvarnos.” El Apóstol Pablo se encontraba en un gran aprieto. Cerca de la Isla de Creta les azoto una gran tempestad y de ahí que navegaron a la deriva, sin ninguna esperanza de salvación.
Si leemos el contexto anterior vemos que ya de antemano el Espíritu Santo le había hablado al Apóstol Pablo, vers. vers. 10 “Hombres, veo que la navegación ha de realizarse con daño y mucha pérdida, no sólo de la carga y de la nave, sino también de nuestras vidas”. No obstante a esta amonestación, vemos al centurión persuadido por el piloto y el capitán del barco, y no por lo que Pablo decía y decidieron embarcase a este viaje, sin dirección de Dios.
Lo triste de esto era que el Apóstol Pablo no tenía “ni voz ni voto”… ¡era simplemente un preso! Que cuadro patético nos presenta la Palabra de Dios en la vida de un Apóstol que se había entregado totalmente al servicio y a la voluntad del Señor. ¡Ahora está a merced de la situación!
Pero el Dios de Pablo, así como tu Dios y el mío, una vez más tuvo misericordia de su siervo y de toda aquella gente que iba en la embarcación, entonces Pablo se puso en pie en medio de ellos y dijo: vers. 21 -Oh hombres, debíais haberme escuchado y no haber partido de Creta, para evitar este daño y pérdida. 22 Pero ahora os insto a tener buen ánimo, pues no se perderá la vida de ninguno de vosotros, sino solamente la nave. 23 Porque esta noche estuvo conmigo un ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, 24 y me dijo: “No temas, Pablo. Es necesario que comparezcas ante el César, y he aquí Dios te ha concedido todos los que navegan contigo.” 25 Por tanto, oh hombres, tened buen ánimo, porque yo confío en Dios que será así como me ha dicho.
Una vez mas la misericordia de Dios se extendió hacia su siervo. Note que Dios no había perdido el control. Dios aprovecha cada circunstancia en nuestra vida para cumplir el propósito que tiene trazado con nosotros. Me llama la atención cuando el ángel le dice a Pablo: “se te ha concedido a todos los que navegan contigo”, que en otras palabras significa: Por tu fe, por tu comunión conmigo, por tu testimonio, por ser mi siervo….ninguno va a perecer!! Te das cuenta de la grandeza y el amor de nuestro Dios hacia nosotros. Dios siempre hará distinción del que le sirve y el que no le sirve; y las promesas que Dios te ha hecho “por tu fidelidad a El” se han de cumplir.
En nuestras vidas se presentan muchos ciclones, tempestades, huracanes, terremotos y toda clase de embates dirigidos a hacernos flaquear de nuestra confianza en Dios.
El enemigo tratara de utilizar todas sus armas para que nosotros perdamos de vista lo que somos y a quien le servimos…o sea, nuestra identidad! A veces los ataques económicos, problemas con los hijos, con los esposos, en nuestros trabajos nos hacen flaquear y pensar que todo esta perdido.
Pero una vez más Dios viene en tu auxilio, una vez más Dios te recuerda lo que dice en Jeremías capitulo 17: vers. 7 “Bendito el hombre que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. vers. 8 Será como un árbol plantado junto a las aguas y que extiende sus raíces a la corriente. No temerá cuando venga el calor, sino que sus hojas estarán verdes. En el año de sequía no se fatigara, ni dejará de dar fruto.
No te alarmes, no pierdas la esperanza; Dios tiene un plan para tu vida y aunque el diablo se oponga ¡JEHOVA CUMPLIRA SU PROPOSITO EN TI! Mantente creyéndole al Señor y El te dará la victoria en medio de tu crisis.
Autora: Lucy Carmona