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jueves, 16 de junio de 2011

Dios Nunca te Abandona



Tenemos que pasar por la obscuridad para luego ver la luz ... Y es que a veces creemos que cuando atravesamos momentos difíciles - una enfermedad, la pérdida de un ser querido, un problema económico, una desilusión amorosa, etc. - que Dios nos ha abandonado, que no nos ama, que nos ha olvidado, y un sin fin de cosas, y experimentamos sentimientos de angustia, tristeza y hasta rebeldía, llegando incluso en casos extremos a renegar de la existencia de Dios. Pues déjame decirte que, precisamente en aquellos momentos de mayor tribulación y desesperación Dios está contigo, ¡sí! Dios está a tu lado. Que cuando sientes que tu cruz es demasiado pesada y ya no puedes más, Él te tomará en sus brazos y te dará la tibieza de su regazo y de su amor infinito, porque Dios nunca nos abandona, solo nos pone a prueba para conocer que tan grande es nuestra fe, nuestra convicción y nuestra confianza ... Él es nuestro Padre Celestial y como tal cuida de sus hijos con amor incomparable. Si cuida de las aves, los peces y de toda la hermosa creación ...¡Cómo no ha de cuidar de sus hijos predilectos! Somos nosotros los que nos olvidamos de Él, los que lo abandonamos y buscamos sólo cuando lo necesitamos, cuando estamos en momentos de gran dificultad.

Si ese es tu caso, y en este mismo instante estas pasando por uno de los momentos más críticos de tu vida, no lo pienses más y aférrate a Dios con todas las fuerzas de tu ser, aférrate a Él y entrégale todos tus problemas y tus necesidades ... Pero sobre todo, entrégale tu corazón, abandónate en sus santas manos y deja que Él actúe, deja que obre de acuerdo a su voluntad ... No lo presiones, ni le dirijas una oración angustiada, como diciéndole lo que tiene que hacer ... Sólo ábrele las puertas de tu corazón y deja que Él entre en tu vida y tome posesión de ella y te conduzca de su mano por los caminos que Él ha señalado para tí, porque Él sabe que es lo mejor para tu vida.

Si de algo te sirven mis palabras, habla con Dios a través de la oración, y haz de este medio maravilloso de comunicación la vía infalible para tener un lazo, un contacto permanente con Él. No dejes que el dolor, por grande que este sea, te acaben y te conviertan en una persona incrédula, irritable y desconfiada ... Tú tienes la decisión en tus manos, piensa que Dios te envía pruebas muy duras, no para alejarte de Él, sino todo lo contrario, para acercarte más a Él, y que a partir de ese momento lo hagas tu amigo inseparable, un amigo como no hay otro, que está dispuesto a escucharte y abrirte sus brazos las 24 horas del día ... un amigo al que puedes acudir sin temor ni recelo alguno, porque Dios es Amor, y ÉL quiere compartir ese amor contigo para siempre ...

¡Recuérdalo! la decisión está en tus manos.
Eduardo Sánchez Elizalde

Graficas de Bendicion





martes, 14 de junio de 2011

NO PIERDAS LA ESPERANZA

En Hechos capitulo 27 y vers. 20 dice: “Como no aparecían ni el sol ni las estrellas por muchos días y nos sobrevenía una tempestad no pequeña, íbamos perdiendo ya toda esperanza de salvarnos.” El Apóstol Pablo se encontraba en un gran aprieto. Cerca de la Isla de Creta les azoto una gran tempestad y de ahí que navegaron a la deriva, sin ninguna esperanza de salvación.
Si leemos el contexto anterior vemos que ya de antemano el Espíritu Santo le había hablado al Apóstol Pablo, vers. vers. 10 “Hombres, veo que la navegación ha de realizarse con daño y mucha pérdida, no sólo de la carga y de la nave, sino también de nuestras vidas”. No obstante a esta amonestación, vemos al centurión persuadido por el piloto y el capitán del barco, y no por lo que Pablo decía y decidieron embarcase a este viaje, sin dirección de Dios.
Lo triste de esto era que el Apóstol Pablo no tenía “ni voz ni voto”… ¡era simplemente un preso! Que cuadro patético nos presenta la Palabra de Dios en la vida de un Apóstol que se había entregado totalmente al servicio y a la voluntad del Señor. ¡Ahora está a merced de la situación!
Pero el Dios de Pablo, así como tu Dios y el mío, una vez más tuvo misericordia de su siervo y de toda aquella gente que iba en la embarcación, entonces Pablo se puso en pie en medio de ellos y dijo: vers. 21 -Oh hombres, debíais haberme escuchado y no haber partido de Creta, para evitar este daño y pérdida. 22 Pero ahora os insto a tener buen ánimo, pues no se perderá la vida de ninguno de vosotros, sino solamente la nave. 23 Porque esta noche estuvo conmigo un ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, 24 y me dijo: “No temas, Pablo. Es necesario que comparezcas ante el César, y he aquí Dios te ha concedido todos los que navegan contigo.” 25 Por tanto, oh hombres, tened buen ánimo, porque yo confío en Dios que será así como me ha dicho.
Una vez mas la misericordia de Dios se extendió hacia su siervo. Note que Dios no había perdido el control. Dios aprovecha cada circunstancia en nuestra vida para cumplir el propósito que tiene trazado con nosotros. Me llama la atención cuando el ángel le dice a Pablo: “se te ha concedido a todos los que navegan contigo”, que en otras palabras significa: Por tu fe, por tu comunión conmigo, por tu testimonio, por ser mi siervo….ninguno va a perecer!! Te das cuenta de la grandeza y el amor de nuestro Dios hacia nosotros. Dios siempre hará distinción del que le sirve y el que no le sirve; y las promesas que Dios te ha hecho “por tu fidelidad a El” se han de cumplir.
En nuestras vidas se presentan muchos ciclones, tempestades, huracanes, terremotos y toda clase de embates dirigidos a hacernos flaquear de nuestra confianza en Dios.
El enemigo tratara de utilizar todas sus armas para que nosotros perdamos de vista lo que somos y a quien le servimos…o sea, nuestra identidad! A veces los ataques económicos, problemas con los hijos, con los esposos, en nuestros trabajos nos hacen flaquear y pensar que todo esta perdido.
Pero una vez más Dios viene en tu auxilio, una vez más Dios te recuerda lo que dice en Jeremías capitulo 17: vers. 7 “Bendito el hombre que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. vers. 8 Será como un árbol plantado junto a las aguas y que extiende sus raíces a la corriente. No temerá cuando venga el calor, sino que sus hojas estarán verdes. En el año de sequía no se fatigara, ni dejará de dar fruto.
No te alarmes, no pierdas la esperanza; Dios tiene un plan para tu vida y aunque el diablo se oponga ¡JEHOVA CUMPLIRA SU PROPOSITO EN TI! Mantente creyéndole al Señor y El te dará la victoria en medio de tu crisis.
Autora: Lucy Carmona

viernes, 10 de junio de 2011

El Cofre de Vidrio Roto!!

Érase una vez un anciano que había perdido a su esposa y vivía solo.  Había trabajado duramente como sastre toda su vida, pero los infortunios lo habían dejado en bancarrota, y ahora era tan viejo que ya no podía trabajar. Las manos le temblaban tanto que no podía enhebrar una aguja, y la visión se le había enturbiado demasiado para hacer una costura recta.
 
 
Tenía tres hijos varones, pero los tres habían crecido y se habían casado, y estaban tan ocupados con su propia vida que sólo tenían tiempo para cenar con su padre una vez por semana. El anciano estaba cada vez más débil, y los hijos lo visitaban cada vez menos.
-No quieren estar conmigo ahora -se decía- porque tienen miedo de que yo me convierta en una carga. Se pasó una noche en vela pensando qué sería de él y al fin trazó un plan. A la mañana siguiente fue a ver a su amigo el carpintero y le pidió que le fabricara un cofre grande. Luego fue a ver a su amigo el cerrajero y le pidió que le diera un cerrojo viejo. Por último fue a ver a su amigo el vidriero y le pidió todos los fragmentos de vidrio roto que tuviera.
 
 
El anciano se llevó el cofre a casa, lo llenó hasta el tope de vidrios rotos, le echó llave y lo puso bajo la mesa de la cocina. Cuando sus hijos fueron a cenar, lo tocaron con los pies.
-Qué hay en ese cofre? preguntaron, mirando bajo la mesa.
-Oh, nada -respondió el anciano-, sólo algunas cosillas que he ahorrado.
Sus hijos lo empujaron y vieron que era muy pesado. Lo patearon y oyeron un tintineo.
-Debe estar lleno con el oro que ahorró a lo largo de los años -susurraron.
 
Deliberaron y comprendieron que debían custodiar el tesoro. Decidieron turnarse para vivir con el viejo, y así podrían cuidar también de él. La primera semana el hijo menor se mudó a la casa del padre, y lo cuidó y le cocinó. A la semana siguiente lo reemplazó el segundo hijo, y la semana siguiente acudió el mayor. Así siguieron por un tiempo.
 
 
Al fin el anciano padre enfermó y falleció.
Los hijos le hicieron un bonito funeral, pues sabían que una fortuna los aguardaba bajo la mesa de la cocina, y podían costearse un gasto grande con el viejo. Cuando terminó la ceremonia, buscaron en toda la casa hasta encontrar la llave, y abrieron el cofre. Por cierto, lo encontraron lleno de vidrios rotos.
 
-Qué triquiñuela infame! -exclamó el hijo mayor-. ¡Qué crueldad hacia sus hijos!
-Pero, ¿qué podía hacer? -preguntó tristemente el segundo hijo-. Seamos francos. De no haber sido por el cofre, lo habríamos descuidado hasta el final de sus días.
 
-Estoy avergonzado de mí mismo -sollozó el hijo menor-. Obligamos a nuestro padre a rebajarse al engaño, porque no observamos el mandamiento que él nos enseñó cuando éramos pequeños. Pero el hijo mayor volcó el cofre para asegurarse de que no hubiera ningún objeto valioso oculto entre los vidrios. Desparramó los vidrios en el suelo hasta vaciar el cofre.
 
 
Los tres hermanos miraron silenciosamente dentro, donde leyeron una inscripción que el padre les había dejado en el fondo:
 
"Honrarás a tu Padre y a tu Madre."

Poema de Esperanza!!

Cuando la luz se pierda en tu vida
Cuando la oscuridad no te deje ver más allá
Recuerda siempre que a tu lado
Jesús contigo está.
 
Cuando los seres que amas partan de tu lado
Y sientas que en este mundo, todo pierde valor
Recuerda que en tu alma la esperanza nace
Si le abres a Jesús tu corazón.
 
Cuando la tentación manche tu alma
Y caigas en pecado otra vez
Recuerda que hasta al más santo
Jesús le devolvió la fe.
 
Y si tus oídos se vuelven sordos
Escucha a tu corazón
Dios está siempre con nosotros
Dios vive en tu interior.
Joyce O´Brien Rivera

jueves, 9 de junio de 2011

Gráficas de Esperanza!!



Esperanza Contra Esperanza!

” El ( Abraham) creyó en esperanza contra esperanza  ” ( Romanos 4 : 18  )

No hay palabras para describir el momento cuando se termina la esperanza, porque ella se ha mantenido viva, confiando en Dios, esperando, confesando, defendiendo la fe, guardando el testimonio, ofreciendo el holocausto, pero el fuego de la prueba, en lugar de menguar, más caliente se vuelve cada día; en lugar de asomarse el sol, mas oscura se convierte la noche; el desierto está más árido, las fuentes de las aguas se secan, los manantiales desaparecen, la hierba se vuelve polvo y la lengua se pega al paladar.

Cuando la esperanza se termina, ya los mismos ojos dejan de buscar a Dios, porque lo han buscado por todas partes y no lo han visto; la tristeza penetra hasta el fondo de los huesos; el desaliento abraza más fuerte que nunca y el desamparo esta mas presente.

Es en ese momento, cuando la esperanza se pierde, que debemos luchar para que en nuestra alma, ya casi muerta, nazca una nueva esperanza, y esto lo debemos basar, al pensar de todo corazón que para aprender una gran fe, debemos perseverar en inmensas pruebas, y a pesar de que todo ha fallado, debemos continuar confiando en Dios, quien desea mostrarte cuán grande es El, y todo el poder que tiene para levantarte y cambiar el panorama de tu vida en forma total.

En todo ese proceso de dolor y de la gran inseguridad que la prueba ha dejado en tu corazón, Dios ha estado obrando algo grande para ti, pero te ha preparado con anticipación, de tal forma que el galardón que viene en camino para ti, sea muy bien administrado, generando alegría en tu vida y en tus familiares, y sobretodo, siendo un testigo poderoso de los mejores milagros de Dios, en la vida de los que han llevado una vida temerosa, y creyendo en esperanza contra esperanza.

Oración:
Amado Dios, te suplicamos que bendigas a tus hijos que están en angustias debido a que su esperanza está muriendo.

Ayúdalos y que tu Santo Espíritu los fortalezca para  que una nueva esperanza venga a sus vidas, y puedan esperar ese día glorioso que les tienes preparados.
En el nombre de Cristo Jesús, Amen y Amen.

Por : José Luis González